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CÁMARAS

Prueba de pruebas de la Blackmagic Cinema Camera (Review)

Fecha 12, feb 2013 | Deja tu comentario | En CÁMARAS, CORRECCIÓN DE COLOR, EDICIÓN DE VÍDEO, MAGAZINE | Por LOLO LAVÍN

 

Ya ha pasado un cierto tiempo desde que aparecieron las primeras pruebas de la Blackmagic Cinema Camera (BMCC), ya empiezan a entregarse las primeras unidades de manera regular,  y creemos que es un buen momento para recopilar las opiniones más interesantes, y algunas propias que añadiremos, en esta Prueba de pruebas de la Blackmagic Cinema Camera (Review).

Para realizar este artículo nos hemos basado en las cinco reviews más serias y exhaustivas que han surgido durante estos meses y que se aproximan a la cámara desde diferentes puntos de vista. La primera de ellas fue la que Vincent  Laforet hizo a finales de agosto del año pasado, después tenemos la videoreview de Philip Bloom, Andrew Reid para EOSHD, las impresiones de dos cinematógrafos que publica The Beat y la más reciente prueba de Freytag Film.

La primera cosa que queda clara es que no es una cámara al uso o continuista, es una cámara revolucionaria, para lo bueno y para lo malo. Que nadie espere encontrarse una evolución lógica de las DSLR o una respuesta en la misma línea a las cámaras FS100 y AF100 de Sony y Panasonic. Es otro concepto y otra historia. La idea primigenia era desarrollar una cámara de diseño rompedor (un poco Apple quizás…) y que fuera capaz de un enorme rango dinámico grabando en raw a un precio asequible. Si nos atenemos a eso, indudablemente han conseguido su objetivo, otra cosa es la pluma que han dejado por el camino, o dicho de otra manera si es una cámara práctica y versátil.

1. VENTAJAS

Empezaremos hablando de sus logros . Todas las pruebas que os he mencionado hacen auténticas loas de sus 13 diafragmas de rango dinámico grabando en raw, quizás el más entusiasta es Andrew Reid que habla de ella como un mini Alexa, y yo creo que no le falta razón si solo nos atenemos a la calidad de imagen que proporciona.  Las sobre exposiciones dejan de ser un problema con esta cámara, y, como siempre con los archivos raw, es fácil corregir un par de diafragmas. Nada que ver con un archivo de una DSLR (Rec. 709), tendríamos que ir a un archivo de tipo log (opción que también tiene la BMCC) para que se le aproximese.  Además, hay que añadir que la profundidad de color es de 12 bits, muy superior a la de todas las cámaras que trabajan con h.264, AVCHD e incluso XF (Canon DSLR, Sony FS100/700 y Canon C300 respectivamente) que se quedan en los 8 bits. El otro punto a tener en cuenta, en cuanto a calidad de imagen, es que su resolución no es de 1080 sino de 2,5k, lo que además nos da opción a reencuadrar o estabilizar el plano.

 

 

Vistas las ventajas en cuanto a calidad de imagen toca estudiar el diseño y la ergonomía de la cámara, aquí ya es más difícil encontrar virtudes a la BMCC, entre las pocas notas positivas está su diseño limpio, su calidad de construcción -acero y goma-  y la simplicidad de sus menús, quizás demasiado para algunos. Lo de la pantalla táctil es una ventaja para algunos, Andrew Reid,  y desventaja para otros ,Vincent Laforet (no quiere ver marcas de grasa de los dedos en el visor). En lo que sí que parecen estar de acuerdo es en que la pantalla se ve mal y Philip Bloom dice sarcásticamente que no es una pantalla sino un espejo.  Parece, por tanto, que dentro de los accesorios imprescindibles de la BMCC estaría un monitor, si queremos grabar en exteriores.  A sus haberes habría que apuntar también sus conexiones Thunderbolt y su salida HD-SDI, no el típico conector, ¿de juguete?, HDMI.

2. INCONVENIENTES

Si empezamos con las críticas hay una larga lista que quizás podemos sintetizar en su mala ergonomía y su complicado workflow. Vayamos por partes. Si entre sus ventajas defendíamos su diseño limpio y cuidado, éste se puede convertir rápidamente en un inconveniente. La primera sensación es de no saber cómo coger la cámara, una sensación que quizás no es nueva, ya la había provocado anteriormente la Sony FS100 con su forma de ¿ladrillo?. Parece claro que para trabajar con esta cámara es imprescindible un rig o soporte. Si la falta de ergonomía es un problema, no lo es menos su batería interna. Cuando se acaba la batería, que no dura demasiado tiempo, no hay alternativa, hemos de parar y esperar dos horas para que vuelva a estar cargada. Por tanto hay que sumar una batería externa a la lista de la compra. Otro de los problemas es la ausencia de filtros ND, aunque también es verdad  que es una ausencia en todas las DSLR y también en cámaras bastante más caras, por ejemplo la Sony FS100. La ausencia de VU meters para controlar el audio, e información acerca del diafragma con el que estamos disparando en el monitor serían mejoras agradecidas. ¿Quizás en un próximo firmware?

 

 

Otro de los graves problemas de esta cámara es que tiene un sensor de tamaño 4.3, un poco más pequeño que el que utilizan cámaras fotográficas como Panasonic y Olympus. El problema en sí no es su tamaño, que quizás es suficiente, el problema es que la montura que trae la cámara no es una 4.3 sino una EF de Canon. ¿Qué implica esto? Pues que la distancia focal de las lentes tiene un factor de corrección de nada menos que 2.3. Para entendernos, que si a esta cámara le ponemos un objetivo EF de Canon de 50mm, este se convierte en un 115mm, y que un objetivo de 12mm (lo que sería un ultra gran angular en una Canon 5D) se convierte en un 28mm. Difícil por tanto el tema de las lentes angulares con esta cámara. Ahora viene la parte buena, esta cámara estará disponible en un futuro también con montura 4.3 y esta locura en cuanto a montar un sensor 4.3 y una montura EF desaparecerá, pero las que se han entregado hasta la fecha son con montura EF.

Habíamos dicho que esta cámara tenía un workflow un poco complicado. Vamos a explicarnos. La cámara puede grabar dos tipos de archivo: Quicktime con códec Apple ProRes o DnxHD y raw . Si grabamos en formato Quicktime en cualquiera de sus dos versiones de códec  el workflow será bastante sencillo. Son códecs intraframe desarrollados por Apple o Avid y que se comportan muy bien en los diferentes software de edición. Lo único que notaremos es que pesan más que los códec  interframe (AVCHD y h.264) a los que nos quieren acostumbrar Canon, Sony y Panasonic, pero su calidad es bastante mayor y su manejo más fácil. La cosa cambiará radicalmente cuando elijamos trabajar con archivos raw. Los archivos raw de la Blackmagic Cinema Camera son sin comprimir, no como los raw de Red, y no hay actualmente ningún software de edición que los soporte. Por tanto, siempre antes de empezar cualquier edición toca ajustar los archivos raw y trancodificarlos en algún programa capacitado para ello, digamos por ejemplo ¡Davinci Resolve!, gratis al comprar esta cámara. Una vez transcodificados los archivos a un códec tipo Apple ProRes o Dnx HD, la cosa ya vuelve a la normalidad y estamos dentro de un workflow estándar. Pero aún hay una cosa más a tener en cuenta. El bitrate del raw de la BMCC es de 960 Mbps, casi 5 veces mayor que el de un Dnx HD o un ProRes, lo que implica 5 veces más de capacidad de almacenamiento y 5 veces más tiempo de transferencia de datos. Una hora de grabación de la BMCC, en raw, son 432 GB. Por tanto , mucho cuidado  a la hora de elegir el raw como formato de grabación si no tenemos una Raid de discos duros rápida y suficientemente capaz. La capacidad de almacenamiento  y tiempo de transferencia de archivos son factores muy a tener en cuenta al planificar un rodaje grabando en raw.

 

 

 

3.CONCLUSIÓN

Después de hablar de las ventajas e inconvenientes toca intentar llegar a una conclusión acerca de esta cámara. Hasta ahora no hemos hablado del precio porque consideraba que era interesante juzgar esta cámara sin pensar en él. Llegado el final , toca mencionar el irresistible precio de esta cámara 3.049 euros (aunque todavía es más irresistible en Estados Unidos $2999.00) que además incluye gratuitamente el software Davinci Resolve en la versión full (835 euros). Aún así,  todo tiene un pero , con los 3.049 euros que cuesta la cámara habéis hecho solo la primera inversión, calculad al menos otro tanto para poder salir a grabar en unas condiciones mínimas: rig, monitor, batería, filtros ND, discos SSD, lentes. Podéis decir que con otras cámaras también hay que hacer esos gastos: algunos si, otros no. Hay cámaras en el mercado que no tienen tanta necesidad de rig, tienen filtros ND, baterías intercambiables…

¿Es una cámara fantástica en cuanto a calidad de imagen? . ¿Es para todos los públicos? No. Aquellos que busquen operatividad y sencillez mejor que se decanten por otros modelos existentes en el mercado, los que buscan la calidad de imagen por encima de todo y están dispuestos a sufrir su falta de ergonomía y dedicarle tiempo a sus workflows, ¡esta es su cámara!

FUENTES: VINCENT LAFORET, PHILIP BLOOM, EOSHD, PREMIUMBEAT.COM, FREYTAG FILMS

 

 

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